Algo que me encanta es comprar ropa y cada vez que tengo una
reunión corro asaltar las tiendas para encontrar aquel jean lindo, vestido o lo
que sea que imaginé que usaría para esa ocasión.
Como muchas personas que trabajan, el tiempo es algo bastante escaso y es por ello que busco aprovecharlo al máximo imaginando días
antes qué es lo que usaría. Durante la semana suelo ver opciones en internet, mi experiencia previa en compras me hace saber qué colores me van
mejor o que modelos nunca usaría porque simplemente no me van.
Una vez que tengo claro que es lo que quiero, decido ir al
centro comercial a encontrar dichas prendas. Al llegar al lugar tengo
diferentes opciones pero mi mente sabe exactamente qué es lo que quiere y no se
detiene a ver ninguna opción diferente a
la que tenía pensada. Camino y
camino pero muchas veces regreso triste sin
comprar absolutamente nada ya que lo que
tenía pensado simplemente no lo encuentro, pero fiel a mi idea creo que en algún momento saldrán colecciones más chéveres que se
adecuen a mis gustos.
Al final del día me retiro de la tienda con la manos vacías
y un tanto deprimida digo algo como: No hay nada para mí!!!!
Cuando se trata de
amor funciona exactamente de la misma forma,
cuando recién comenzamos a conocer esta materia tan compleja
arriesgábamos, probábamos con diferentes
tipos de chicos por el simple afán de conocerlos y ver qué pasa, pero ahora que ya estamos más grandes y la experiencia previa nos hace saber
exactamente lo que queremos y con qué tipo de chicos simplemente nunca
estaríamos.
Salimos a eso que llamaremos “mercado del amor” teniendo en claro lo que queremos, es decir todas tenemos pensado como será ese chico con el cual hemos soñado muchas veces, tanto que sabemos cómo sería y cuando conocemos a alguien lo comparamos con este personaje que hemos creado y si no se asemeja un poco simplemente le decimos NO y luego nos quedamos solas pensando que no existe nadie para nosotras. Al igual de lo que me pasaba con la ropa, ya tenía pensado que era lo que quería y no me daba tiempo para ver otras opciones, no arriesgaba por miedo a que no sea como yo quiero y al final terminaba quejándome que no había nada para mí.
Salimos a eso que llamaremos “mercado del amor” teniendo en claro lo que queremos, es decir todas tenemos pensado como será ese chico con el cual hemos soñado muchas veces, tanto que sabemos cómo sería y cuando conocemos a alguien lo comparamos con este personaje que hemos creado y si no se asemeja un poco simplemente le decimos NO y luego nos quedamos solas pensando que no existe nadie para nosotras. Al igual de lo que me pasaba con la ropa, ya tenía pensado que era lo que quería y no me daba tiempo para ver otras opciones, no arriesgaba por miedo a que no sea como yo quiero y al final terminaba quejándome que no había nada para mí.
Es por ello que hoy las invito a arriesgar, con esto no les
digo que estén con el primer chico que se les cruce
pero si ya llevas sola un buen tiempo y eres de las que en algún momento ha
dicho algo como: Estoy sola porque no encuentro a nadie interesante o no
conozco a nadie que me motive realmente a iniciar una relación. Quizá el
problema no sea que no exista nadie,
sino que estamos imaginando a alguien que realmente no existe y así no encontrarás a nadie.
Tener en claro lo que una quiere está bien pero no
pretendamos encontrar al príncipe azul tal y como lo imaginaste o como esos que
viste en el cine porque esos no existen.
Abre tus OPCIONES,
abre tu MENTE y te darás cuenta que esa media naranja que tanto buscas quizá hace
mucho tiempo la tengas al lado pero gracias a tus 20 millones de FILTROS no
te has dado cuenta.
Recuerda! no se trata de estar con cualquiera, se trata de
arriesgar un poco y dejar de imaginar un estereotipo que NO EXISTE.

Me encanta tu post pero “has“ de hacer es con z (haz la tarea) y has de haber (como en este caso: has dado cuenta, has imaginado, etc.) es con s, si lo cambiaras sería genial :)
ResponderEliminarAl tema en concreto: es cierto, siempre ponemos muchos filtros pero creo que tampoco es bueno que vayamos a caer en la de ay me arriesgo para no estar sola, claro que hay de todo, pero si ya sabes qué quieres respecto a chicos, es mejor esperar, o diría tal vez cambiar de ambiente, conocer gente nueva, etc. como para abrir las posibilidades de encontrar uno que se acerque más a lo que esperas para tí, porque conformarse con algo que no encaja por completo al final solo trae sufrimiento, créeme, lo digo por experiencia (me pasó mil veces).
Te felicito por tu blog es un encanto :) me paso a leerlo cada vez que puedo, un abrazo y que tengas una bonita semana :)
gracias por tu consejos nut, siempre serán bienvenidos. :) seguiremos en contacto, se vienen mucho post, por suerte ya estoy teniendo más tiempo para escribir más.
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