"Como no sabías disimular me di cuenta que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos." Julio Cortázar
Luego
de ese verano punteño todos los que vendrían comenzarían a tener nombre propio.
Gian Pierre.
Desde
que lo conocí congeniamos súper bien, era de esos chicos interesantes con los
que puedes hablar, bailar y pasártela bien en todo momento. Además, era muy
guapo.
Ese
primer verano que nos conocimos solo nos hicimos muy buenos amigos, y aunque
pasamos algunas situaciones un tanto románticas, yo no estaba lista para admitir que realmente me
gustaba o que me había enamorado por primera vez. Hasta que me dijo adiós...
Termino
el verano y Gian Pierre volvió a casa, no regresaría hasta el siguiente. Recuerdo que me despedí con un fuerte abrazo,
seguido de un llanto infinito el cual me
hizo entender que al parecer no lo veía como un simple amigo.
Paso el tiempo y al siguiente verano nos volvimos a ver. Esa temporada nos volvimos inseparables y los que vendrían serían otra cosa. Nunca fuimos enamorados formalmente pero aprovechábamos cada verano que él estaba en Lima para estar juntos. Hasta que crecimos y se nos complicó seguir viéndonos.
Paso el tiempo y al siguiente verano nos volvimos a ver. Esa temporada nos volvimos inseparables y los que vendrían serían otra cosa. Nunca fuimos enamorados formalmente pero aprovechábamos cada verano que él estaba en Lima para estar juntos. Hasta que crecimos y se nos complicó seguir viéndonos.
Luego
de un tiempo el dejó de venir tanto a
Lima, a pesar de esto siempre nos manteníamos comunicados. El chat y los correos se hicieron nuestros mejores
amigos.
Al no poder vernos Gian Pierre pasaría a ser parte de una gran ilusión, me convertí en la cuñada ficticia de su hermana, y a pesar de no estar juntos siempre creíamos que era solo cuestión de tiempo. Sin embargo, este nos fue ingrato y un día este se nos agotó.
Al no poder vernos Gian Pierre pasaría a ser parte de una gran ilusión, me convertí en la cuñada ficticia de su hermana, y a pesar de no estar juntos siempre creíamos que era solo cuestión de tiempo. Sin embargo, este nos fue ingrato y un día este se nos agotó.
Una
mañana desperté y al ingresar a una red social me di con la sorpresa de que
aquel chico del que me había enamorado ya no existía más. Un cáncer muy agresivo se
lo había llevado en un abrir un cerrar de ojos,
sin darme tiempo de despedirme; sin darle una oportunidad a él. Gian Pierre murió a los 21 años de un cáncer
del cual se enteró cuando ya no se podía hacer nada. Quede destrozada.
Hoy en el día
internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama quería compartir con ustedes
esta historia porque creo que nos
enseña lo importante que es la
prevención. Si la enfermedad de Gian
Pierre se hubiera detectado a tiempo, quizá otra sea el final de la historia y yo estaría
escribiendo esta nota con él.
Es por eso que hoy
les digo: Quiéranse, cuídense, tóquense y prevengan.
En memoria de Jean Pierre.


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